140.
(Año de 1530.—Agosto 25.)—Testimonio dado por el escribano Juan de la Torre, de los indios que ha repartido Gonzalo de Guzmán, desde 25 de Abril de 1526 á la fecha. (A. de I., 144, 1, 10.)
Yo Juan de la Torre escrivano de Su Magestad e del abdiencia e juzgado del muy noble señor Gonzalo de Guzman, lugar teniente general e governador e repartidor de los caciques e yndios desta ysla Fernandina por Su Magestad, doy fee que el dicho señor Gonçalo de Guzman despues que tiene el dicho cargo en esta dicha ysla, que empeço a usar dél en mi presencia desde miercoles veynte e cinco dias del mes de abril del año que pasó de mill e quinientos e veynte e seys años, los yndios que han vacado en esta dicha ysla desde el dicho tiempo hasta oy dia dela fecha desta, se los ha encomendado e desposytado en esta cibdad de Santiago e en las otras villas desta dicha ysla en las personas siguientes=
En esta cibdad de Santiago.
Primeramente se depositó en Antonio de Santa Clara vecino desta dicha cibdad un yndio que hera de Juan Moriano que se fue á Castilla.
Iten en el contador Pedro de Paz syete naburias.
Iten en Cristobal de Tovar, otro sy vecino, una naburia.
Iten en Juan de Madroña se deposytaron todos los yndios de repartimiento e naburias de casa que fueron de Rodrigo de Baeça, que se fué a la Nueva España, como se contiene en la cédula que dellos se le dió.
Iten se deposytaron en Juan Perez de Guzman los yndios en naburias que fueron de Francisco de Escobar, difunto, los quales le fueron quitados al dicho Juan Perez.
Iten se deposytó en Francisco Ortiz una yndia.
Iten se deposytaron en Juan Barva, vecino desta cibdad, dos naburias que fueron de Rodrigo Marcos difunto.
Iten se deposytó en Diego Alonso vecino desta dicha cibdad una naburia.
Iten se deposytaron en Alonso de Dueñas otro sy vecino, syete naburias de los yndios que fueron del adelantado Diego Velazquez que aya gloria.
Iten se deposytó en Francisco Pozuelo, otro sy vecino, una naburia que hera de Francisco de Avila que se fué a la Nueva España.
Otro sy se deposytaron en el dicho contador Pedro de Paz los yndios en naburias del cacique Martin Lopes que estaban encomendados al licenciado Altamirano, porque todo lo ovo por bien, e el dicho contador dexó la mitad de los yndios del cacique de Salamanca, los quales se dieron en mi el dicho Juan de la Torre.
Iten se deposytaron en Juan Enriques todos los yndios que fueron de Juan de Cuellar que se fue de la ysla.
Iten se deposytaron en Pedro de Guzman los yndios en naburias que fueron de Antonio de Valladolid difunto.
Iten se deposytaron en Bernaldino de Quesada otro sy vecino, seys naburias que recogió de los montes.
Iten en Francisco Azeytuno, otro sy vecino, el cacique e yndios de la Gvayguano, que solian ser del dicho adelantado Diego Velazquez.
Iten en Gonzalo Hernandez, otro sy vecino, un yndio.
Iten en la señora doña Catalina de Agüero todos los yndios de repartimiento e naburias de casa que fueron del thesorero Pero Nuñez de Guzman, su marido que fué.
Iten se deposytó en Juan Millan, otro sy vecino, una naburia que fue de Alonso Muñoz difunto.
Iten en el dicho Bernaldino de Quesada se deposytaron los yndios e naburias que fueron del dicho Alonso Muñoz, difunto, eceto tres naburias que se dieron al dicho Juan de Millan la una, e la otra a Diego de Villalon, fundidor, e la otra a Andres Muñoz, procurador vecino desta cibdad.
Yten se encomendaron a Maria Gonzalez, muger que fue de Salamanca, difunto, los yndios e naburias que fueron de Juan Morales, difunto, porque todo lo ovo por bien la muger del dicho Morales.
Yten se encomendaron á Francisco Benites, otro sy vecino, los yndios e naburias de Gironimo de Alanis, que fue desta ysla, eceto dos naburias que se dieron dellas a Mayor de Acebedo.
Yten se deposytó en el dicho Gonçalo Hernandez otra naburia.
Yten se depositó en Sancho Seco dos naburias.
Yten se encomendaron a la muger de Pero Perez, difunto, e a sus hijos, los yndios que del dicho su marido quedaron.
Yten se encomendaron en el dicho Bernaldino de Quesada la mitad de los yndios que tenia en conpañia en la provincia de Baytiquiri con Francisco Velazquez, el qual lo consyntió, porque el dicho Quesada le conpró las haciendas, como más largo se contiene en los abtos que sobre ello pasaron.
Yten se encomendaron en Pedro de Quesada los yndios e naburias quel dicho Bernaldino de Quesada, su padre, tenia en la provincia de Guantanabo.
Yten se dieron á Juan Perez Zambrano la mitad destos yndios del dicho Pedro de Quesada, conforme a cierta conpañia que entre anbos hizieron.
Yten se dieron al fator Hernando de Castro los yndios e naburias que fueron del fator Bernaldino Velazquez, e despues estavan encomendados á Andres de Duero, ya difunto, en las provincias de Baracoa e Guantanabo como se contiene en la cedula que dellos le fue dada.
Otro sy se dieron al dicho fator la tercia parte de los yndios e naburias que fueron de doña Maria de Garay, difunta.
Yten de los yndios que quedaron de Duero, difunto, se encomendaron a Ana de Baçan, su muger, que fue la tercia parte de los yndios e naburias del pueblo de Guamayabon, e asy mesmo los yndios de la ysleta, termino desta dicha cibdad.
Otro sy se le encomendaron otras quatro naburias de las que fueron del dicho Andres de Duero.
Yten se encomendaran a Francisco de Agüero, vecino desta dicha cibdad, en el dicho pueblo de Guamayabon, que fue del dicho Andres de Duero, que abiese en los yndios del, ciento e veynte personas.
Yten se encomendaron por el dicho señor Gonzalo de Guzman y el señor obispo desta ysla, protetor de los yndios, a Juan de Cepeda, quarenta e cinco personas en el dicho pueblo de Guamayabon, que diz que sobran, sacados los que se an dado dél a los dichos Francisco de Agüero e Ana de Baçan.
Yten se encomendaron delos yndios del dicho pueblo de Guamayabon quatro naburias a Diego de Cabrera.
Yten se encomendaron á Gonzalo Hernandez de Medina, vecino desta cibdad, los yndios del pueblo de Manymano que fueron del dicho Andres Duero.
Yten se encomendaron a Diego Nuñez cinco naburias que fueron de ciertos yndios, que asy mesmo el dicho Andres de Duero thenia en la provincia de Tarquino.
Yten se encomendaron al señor obispo los yndios del cacique Guamanicao, que fueron del dicho Andres de Duero, en trueco delos quales yo el dicho Juan dela Torre le di la dicha mitad de los yndios de Salamanca que me estaban encomendados.
Yten se encomendaron a Francisco Osorio e Antonio Velazquez, vecinos desta dicha cibdad, el cacique de Yaguayhay de Cubanacan, que estaba encomendado al dicho Andres del Duero, e de consentimiento del dicho Antonio Velazquez se le quedó todo el cacique e yndios al dicho Osorio, por quanto de otros yndios suyos dio veynte e cinco personas, las quales se dieron a las personas syguientes:
Al dicho Antonio Velazquez se le dieron trece personas.
A Diego Barva, vecino desta dicha cibdad, se dieron cinco.
A Cristobal de Tovar, otro sy vecino, se dieron siete personas.
Otro sy estan encomendados en mí el dicho Juan de la Torre los yndios del pueblo del Aguahay de la provincia de Maniabon.
Yten se encomendaron a Pedro Alvarez, vecino desta dicha cibdad, dos naburias que fueron del dicho Andres de Duero.
Yten se encomendaron en Pedro de Guzman, vezino de esta dicha cibdad, ciertos yndios que estaban encomendados a Manuel de Rojas, el qual hizo dejamiento dellos para que sele diesen.
Yten se dieron á Juan Perez de Guzman e á Pero Perez, vecinos desta cibdad, los yndios e naburias que fueron de Pero Ruyz, difunto.
Yten se encomendaron en el dicho Juan Perez los yndios e naburias que estavan encomendados al dicho Pedro de Guzman, ya difunto.
Yten se encomendaron a Cristobal de Torres, vecino desta dicha cibdad, los yndios e naburias del pueblo de Sevylla, de la provincia de Tarquino, que estaban encomendados en Francisco Velasquez, difunto.
Yten se dieron á Juan Velasquez ocho naburias de las que fueron del dicho Francisco Velasquez.
Yten se dieron á Pedro de Valverde, vezino desta dicha cibdad, los yndios que fueron de Juan Sarmiento, e despues estaban encomendados al dicho Francisco Velasquez, ya difunto, eceto ciertos dellos que se sacaron para otras personas, como se contiene en la cédula que dellos llevo.
Diéronse de los yndios de suso en esta partida a Juan de Granadilla, vecino, dos naburias.
Yten se deposytaron en el thesorero Lope Hurtado los yndios del pueblo de Sevylla que fueron del thesorero Pero Nuñez de Guzman, e despues se encomendaron a la dicha señora doña Catalina, e las dos partes de los yndios de doña María de Garay, difunta, como se contiene en las cédulas que dellos le fueron dadas e con testimonio que yo he dado sobre los dichos yndios.
Yten se encomendaron a Francisco Nuñez e a Diego Alonso, vecinos desta dicha cibdad, los yndios é naburias que fueron de Juan de Miranda, difunto, como se contiene en las cédulas que sobre ello llevaron.
Yten paresce que se encomendaron á Maria de Ortega, muger que fue de Diego de Soto, vecino desta cibdad, los yndios e naburias que fueron del dicho su marido, ya difunto.
Yten se encomendaron á Gonzalo Descobar, vecino desta cibdad, los yndios que Juan de Cuellar, ya difunto, tenia en su compañia, con que diese seys naburias para dar á Garcia de Barreda las tres, e Rodrigo Gutierrez de Ayala las dos, e a Hernando Guadalupe, vecino desta cibdad, la una.
Iten se encomendaron en el señor Obispo la mitad de los yndios del pueblo de Salamanca que estaban encomendados al dicho thesorero Pero Nuñez de Guzman, e los yndios que quedaron del cacique maestre Gonçalo de Tarquino.
Iten se encomendaron en el dicho señor Obispo, de los yndios que fueron del licenciado Parada, setenta personas.
Iten se encomendaron en Andres de Parada, hermano del dicho licenciado, de los mesmos yndios, cinquenta personas.
Iten se encomendó al dicho Juan Millan otra naburia.
Iten se encomendaron a Garcia Lopez de Artiga, vecino desta cibdad, todos los yndios de repartimiento e naburias de casa que estaban encomendados al dicho señor Obispo, por quanto el dicho señor Obispo hizo dexamientos dellos.
Iten se dio á Segovia, calcetero, vecino desta cibdad, una naburia.
Iten se dió a Guadalupe Herrero, vecino desta cibdad, un yndio que fue de Francisco Ortiz.
Iten se encomendaron al dicho Juan Millan otras dos naburias por dexacion que dellas hizo Sancho Seco.
En la villa de San Salvador.
Deposytáronse en Francisco de Ravanal vecino de la dicha villa, tres naburias.
Deposytóse en Pedro Moron, vecino de la dicha villa, el cacique Moncoar con todos sus yndios e naburias, con que diese a Francisco de Solis, vecino de la dicha villa, dos naburias, los quales dichos yndios fueron de Hernand Gomez de Avila, difunto. Deposytóse en Francisco Rabanal, otro sy vecino de la dicha villa, el cacique Garcia con sus yndios e naburias que fueron del dicho Hernand Gomez, e las naburias de Casa que tenia, con que diese al dicho Francisco de Solis una naburia.
Deposytóse en la señora Vi Reyna el cacique e yndios del pueblo de Guerayo, con que se diese al dicho Francisco de Solis otra naburia.
Deposytáronse en el dicho Francisco de Solis las dichas quatro naburias.
Deposytáronse en Juan de Horosco, vecino de la dicha villa, dos yndios.
Depositóse en Garcia de Lagos, otro sy vecino, un yndio.
Encomendáronse en Juan de Horosco vecino de la dicha villa los yndios e naburias del pueblo de Tinama questavan encomendados ala señora doña Catalina de Agüero, por quanto ella ovo por bien que se le diesen, como se contiene en la cédula que dello llevo.
Encomendóse á Francisco de Granada, vecino de la dicha villa, un yndio de Aguaycanama, que estaba encomendado ala dicha señora dona Catalina, por quanto ella ovo por bien que se le encomendase.
Encomendáronse en Cristobal de Lescano y en Lope el Franco, el cacique e yndios del pueblo de Guanabacoa, questaban encomendados á Manuel de Rojas por quanto hizo dexamiento dellos, como se contiene en los abtos que sobre ello pasaron, e el dicho Lope el Franco dexó ciertas naburias que tenia, e asy mesmo el dicho Garcia de Lagos dexó otras ciertas naburias como mas largo se contiene en las cedulas que les fueron dadas, e las naburias que el dicho Garcia de Lagos dexó, se dieron á las personas siguientes=
Encomendáronse a Gaspar Caro, vecino de la dicha villa, a Diego, e otras quatro naburias que fueron del dicho Garcia de Lagos.
Encomendáronse a Francisco de Azuaga, vecino de la dicha villa quatro naburias que fueron de las que dexó el dicho Garcia de Lagos.
Encomendáronse en Garcia Arias, vecino de la dicha villa, dos naburias que fueron del dicho Lagos.
Encomendáronse a Diego Martin, vecino de la dicha villa, quatro naburias que fueron de las que dexó el dicho Garcia de Lagos.
De las naburias que el dicho Franco dexó por mandado del dicho señor Gonzalo de Guzman, se bolvieron al pueblo donde heran naturales porque se reformasen.
Encomendáronse a Juan de Vergara, vecino de la dicha villa, dos naburias de los yndios que cupieron al dicho Franco.
El Puerto del Príncipe.
Depositóse en Alonso de Aguilar, vecino de la dicha villa, un yndio.
Depositáronse en Diego de Ovando las naburias que fueron de Alonso Bueso, por quanto lo consyntió.
Depositáronse en el dicho Diego de Ovando otras tres naburias que estavan encomendadas a Luys Diaz de Lugones, por quanto ovo por bien que se le diesen.
Depositáronse en el dicho Luys Diaz de Lugones tres naburias que fueron del dicho Diego de Ovando por quanto lo consyntió.
Encomendáronse en el dicho Diego de Ovando los yndios questavan encomendados a Francisco de Agüero, que fueron de Alonso de Hinojos, difunto, por quanto el dicho Francisco de Agüero hizo dexamiento dellos e se vino a bivir a esta cibdad.
Encomendáronse en el dicho Luys Diaz de Lugones los yndios e naburias del pueblo del Aguayguano que estavan encomendados al dicho Francisco de Agüero, por quanto como dicho es hizo dexamiento dellos.
Encomendáronse en Beatriz Hernandez, muger que fue de Pascual Hernandez, difunto, e a sus hijos, los yndios e naburias que quedaron del dicho Pascual Hernandez su marido.
Iten se encomendaron á Francisco de Alcocer, vecino de dicha villa, los yndios e naburias que fueron de Garcia del Cuerpo, difunto, con que diese quatro naburias a Pero Diaz de Tablares, otro sy vecino.
En la villa de la Trinidad.
Deposytáronse en Hernando de Taborda, vecino de la dicha villa los yndios e naburias que fueron de Anton de Bruxuelas, difunto.
Deposytóse en Alonso de Vargas los yndios e naburias que fueron de Juan Alonso Picaldo, e otras tres naburias.
Deposytóse en Catalina Mendez una naburia de las que fueron del dicho Juan Alonso.
Deposytóse en Francisco de Vejar un yndio.
Encomendóse en Vasco Rodrigo, vecino de la dicha villa, una naburia.
Deposytóse en Antonio de la Torre una naburia.
Encomendáronse en Bernaldino Velazques, vecino de la dicha villa, todos los yndios e naburias de Francisco Marques, que se fue desta ysla, eceto quatro naburias que dellos se dieron a Vasco Rodrigo e a Francisco de Vejar, vecino de la dicha villa.
Encomendóse a Lorenço Gomez, vecino de la dicha villa, tres naburias de los yndios que fueron de Alonso de Sotomayor que se fué desta ysla.
Encomendáronse á Francisco Perez los yndios de Canareo, de los quales se dieron dos á Graviel de Cabrera, vecino dela dicha villa.
Encomendóse a Loçano, clérigo, un yndio que hera de Pedro de Carmona.
Encomendóse a Juan Lopez, vecino de la dicha villa, dos naburias de las que fueron del dicho Alonso de Sotomayor.
Encomendáronse a Antonio de la Torre, vecino dela dicha villa, cinco naburias de las que fueron del dicho Juan Alonso Pycaldo.
Iten se encomendaron á Juan de Orellana tres naburias de los yndios que fueron del dicho Sotomayor.
Encomendáronse a Alonso de Reyna, vecino de la dicha villa, dos naburias.
Encomendáronse a Alonso Mendez, vecino dela dicha villa, dos naburias de Hubahaybana.
Encomendáronse a Francisco de Vejar, vecino de la dicha villa, los yndios que fueron de Antonio de Bruxuelas, difunto.
Encomendóse a Anton de Alicante, vecino dela dicha villa, una naburia.
Encomendóse en Jorge de Alcalá una naburia.
Encomendóse en Juan Rodrigo una naburia.
Encomendóse a Francisco Aborro, vecino dela dicha villa de la Trinidad, cinco naburias delos yndios que fueron del dicho Alonso de Sotomayor.
Encomendóse a Vasco Porcallo de Figueroa los yndios e naburias del pueblo de Sanlucar que heran de Cristobal de Torres, e quatro naburias que fueron de Cristobal de Torres, e quatro naburias que fueron de Alonso de Sotomayor, su hermano.
Encomendáronse a Juan de Orellana, vecino dela dicha villa, dos naburias delas que fueron del dicho Alonso de Sotomayor.
En la villa de Sant Spiritus.
Deposytáronse en Hernand Gutierrez Calderon, vecino de la dicha villa, los yndios e naburias que fueron de Alonso de Vargas, por quanto lo ovo por bien, de los quales quedaron dos naburias para el dicho Alonso de Vargas.
Deposytáronse en Pedro Ferrol, vecino dela dicha villa dos naburias.
Deposytóse en Alonso Sanchez, vecino dela villa, un yndio et otros tres naburias, que son quatro; encomendóse a Hernando de Najar e a Francisco Martin los yndios de Salazar que se fue.
Encomendóse a Isabel Rodriguez, muger que fue del Hernando de Hervas, un yndio.
Deposytáronse en Pedro de Salazar, vecino dela dicha villa, los yndios que fueron de Andres Sanches, por quanto se fue de la dicha villa.
Encomendáronse a Sebastian de la Fuente quatro naburias.
Deposytóse en Diego de Vargas, vecino dela dicha villa, un yndio.
Encomendáronse en Esteban Asencio, vecino dela dicha villa dos naburias que fueron de Pidruela, difunto.
Encomendáronse a Alonso Sanchez, vecino dela dicha villa tres naburias.
Encomendáronse á Francisco Destrada, vecino dela dicha villa, los yndios que fueron de Catano, que se fue della.
Encomendáronse a Hernand Gutierrez, vecino dela dicha villa, los yndios que fueron de Diego Vargas, difunto, eceto ciertas naburias que dellos se dieron a otros vecinos.
En la Havana.
Deposytáronse en Juan Garcia de Lemos, vecino dela dicha villa, dos naburias.
Deposytáronse en Rodrigo de Sigura e Domingo de Quexo los yndios e naburias que heran de Diego Martin, vecino que fue dela dicha villa, que se fue della.
Deposytaron en el dicho Domingo de Quexo dos naburias.
Deposytáronse en Juan Bono de Quexo tres naburias.
Deposytáronse en el dicho Juan Bono de Quexo, vecino dela dicha villa, la mitad de los yndios del cacique de Guruyguanico, que heran del adelantado Diego Velazquez, que aya gloria; la otra mitad tiene Juan de Rojas, vecino de la dicha villa.
Deposytaron en Francisco de Madra, vecino dela dicha villa dos yndios.
Deposytáronse en Domingo de Quexo los yndios e naburias que fueron de Pedro de Villaroel, vecino dela dicha villa, que se fue della.
Deposytáronse en Martin Vizcayno los yndios que fueron de Diego Gomez.
Deposytóse en doña Maria de Lobera, muger de Juan de Rojas, vecino dela dicha villa, una naburia.
Deposytáronse en Coronel de Flandes, de la dicha villa, dos naburias.
Deposytáronse en Anton Ruyz, vecino dela dicha villa diez naburias.
En la villa de la Asuncion.
Deposytáronse en Rodrigo Romero, vecino dela dicha villa dos naburias.
Deposytóse en Alonso Gutierrez, vecino de la dicha villa, un yndio.
Deposytóse en Pedro Hidalgo quatro naburias.
Deposytóse en Juan de Benalcaçar, vecino dela dicha villa, una yndia.
Deposytóse en Rodrigo Ramirez una naburia.
Deposytóse en Hernando Florencio, escrivano dela dicha villa, dos naburias.
Deposytáronse en Diego Portillo, vecino dela dicha villa, tres naburias.
Deposytáronse en Rodrigo Romero dos naburias que trocó por otras dos.
Deposytáronse en el dicho Rodrigo Romero los yndios e naburias que fueron de Chamero, difunto, de las quales se sacaron dos e se dieron a Mateo Gonzalez.
Deposytáronse en Sebastian de Almansa, vecino dela dicha villa, dos naburias delas que fueron del dicho Juan Chamero.
Deposytóse en Diego de Portillo un yndio cayo.
Deposytáronse en Diego de Avila la mitad delos yndios del Pueblo de Ana que tenia Hernand Ximenez, de su consentimiento, con que el dicho Hernan Ximenez se case, para sy cinco naburias.
Deposytáronse en el dicho Diego de Avila quatro naburias que trocó con Pedro Gallego e Pedro Martin.
Deposytáronse en el dicho Pedro Hidalgo dos naburias.
Otro sy yo el dicho escrivano doy fee que demas delos yndios que tengo dichos que se encomendaron e deposytaron en la villa dela Trinidad, estan encomendados a vecinos della los yndios siguientes=
Vasco Porcallo de Figueroa, vecino de la dicha villa de la Trinidad se le encomendaron seys naburias, las quatro dellas diz que traxeron sus yndios del monte.
Los yndios que vacaron por fin e muerte de Bernaldino Velazquez e Francisco Velazquez, ya difuntos, vecinos que fueron de la dicha villa, se repartieron entre las personas siguientes:
Encomendóse al dicho Vasco Porcallo quatro naburias.
Encomendóse á Alonso Guillen, vecino de la dicha villa, dos naburias.
Mandóse poner en su libertad á Ynes, que diz que es capaz para ello, con dos hijitos que tiene de españoles.
Encomendóse á Juan de Espinosa, vecino de la dicha villa el pueblo de Mayar, que fue de los dichos difuntos.
Encomendóse á D. Antonio de la Torre los yndios del pueblo de Caliz, que fueron delos dichos difuntos.
Encomendóse a Diego de Valdes los yndios del pueblo de Canaria.
Encomendaron en Alonso Mendez e Francisco Ahorro vecino dela dicha villa los yndios del pueblo de Canabacoa, que fueron de los dichos difuntos.
Encomendáronse en Anton de Alicante e Lope Martin las naburias de casa que los susos dichos tenian que fueron primero de Francisco Marques.
Encomendáronse en Alonso de Reyna e Vasco Rodriguez los yndios del pueblo de Hubahaybana.
Encomendáronse a dos hijos que Francisco Velasquez tenia en una yndia, para que los syrvan, que son niños, quatro naburias.
Encomendáronse a Alonso Sanchez, vecino de la villa de Santi Spiritus los yndios cayos que tenian los dichos Bernaldino é Francisco Velazquez, otro sy se le encomendó una naburia.
Encomendóse a Alonso de Vargas, vecino de la villa de Santi Spiritus, una naburia.
Encomendóse á Paredes otra naburia.
Segund que todo lo suso dicho mas largamente se contiene en los abtos que estan en mi libro e registros de las encomiendas que delos dichos yndios se an hecho a las personas de suso contenidas e que las cedulas de encomienda e depósyto que de los dichos yndios se les ha dado e al presente no me acuerdo de otros algunos yndios que el dicho señor Gonzalo de Guzman aya dado ny encomendado a otras personas, e sy otros algunos an ydo encomendados en mi presencia, refiérome á las cédulas que dellos parescieren, de lo qual que dicho es, segund que ante mi pasó, di la presente firmada de mi nombre e signada con mi signo, de pedimento e por mandado del dicho señor Gonzalo de Guzman, ques fecha en la dicha cibdad de Santiago veynte e cinco dias del mes de Agosto de quinientos e treynta años. E yo Juan de la Torre escrivano de Su Magestad lo que dicho es segund que ante mi pasó fize escrevir e va en estas seys fojas con esta en que va este mi signo a tal en testimonio de verdad.—Juan de la Torre, escrivano de Su Magestad.