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(Año de 1540.—Octubre 12, Santiago de Cuba.)—Andrés de Parada informa á Doña Isabel de Bobadilla de nuevos excesos y tropelías del Obispo, y de la prudencia y condiciones del alcalde mayor.—(A. de I., 54-1-15.)
Ilustre y muy magnifica Señora=La carta de vuestra Señoria recibi, de Casillas, y á lo que V. S.ª me escribe sobre el caballo, Dios sabe quanto lo quisiera, mas Basco Porcallo escribio á mi hijo sobre el, estando en mi azienda, y creo que mas lo dio porque segun me an dicho lo queria para mi señor el adelantado, y en esto no quiero dar desculpa ninguna á V. S.ª, porque Casillas la dará por mi como testigo de vista. Plazera á Dios que ara para dar otros mejores con que con su persona, pues yo soy biejo y gotoso, él suplira por mi, con hazienda y con los demas, y esto digolo porque á las obras me remito.
En lo que V. S.ª me manda le abise de lo que pasa, ansi lo haré como V. S.ª me manda, aun creo que ya V. S.ª sabrá parte dello, y es que el señor Obispo podria aver dos meses y medio byno con los oficiales de su magestad. Beria diferencia á boz de Santa ynquisicion, y la cabsa fue que el fator fue á la posada del Sr. Obispo por sú llamado y las palabras ó platica que entre ellos paso no ay quien lo sepa, porque estaban solos, salvo que salio su hijito, del fator, dando bozes que mataban á su padre, y Martin de Maluenda, su sobrino, llamando al alcalde mayor, que mataban á su tio en casa del Obispo, y á la grita destos y de yndios del fator, llamando que mataban á su señor, salio y acudio mucha gente en que de los primeros que llegaron fuemos el contador Juan de Agramonte é yo, é luego otros muchos, y quando llegamos á la puerta del Sr. Obispo estaban dos ó tres criados suyos con lanças y espadas á la puerta defendiendola, que no dejaron entrar á persona ninguna, aunque corrieron algun clerigo, diziendo que era otra cosa, ni al clerigo ni á los demas no dexaron entrar, y el fator arriba á la ventana de las casas de Guzman, que Dios perdone, porque alli bivia y bibe el señor Obispo, dando bozes justicia de Dios y del rey que me matan; y en esto llegó el alcalde mayor y con el mucha gente con armas, y llegó á la puerta y menos le obedecieron á el que á los demas, y en esto por entre los criados del Obispo que defendian la puerta, salio el fator sin cofia ni gorra y el sayon que abia bien menester sacudir el polvo, que salió tal, que aunque hera si sayo prieto, mas parescia pardillo, y como el fator bido al alcalde mayor yncarse de rodillas delante del pidiendole justicia á gritos y bozes en presencia de todos quantos alli estabamos, y el alcalde mayor le abraço consigo y le dixo que que era, que el le aria justicia, y esto pasó á la puerta del Obispo, y estando el alcalde mayor y el fator y contador y todos los demas llegó un criado del Obispo que se llama Rabanal, que tiene por alguazil de la Santa ynquisicion, y dixo que fuese preso por la Santa ynquisicion, y el alcalde mayor respondio, que donde mandaba que fuese preso por la Santa ynquisicion. Respondio el alguazil que á la carçel publica, y pasado esto, manda al contador y á Martin de Maluenda que los prendiesen por la Santa ynquisicion y los tubiesen en la carçel publica, é yo fué al señor Obispo y le suplique que no los tubiese en la carçel, siendo las personas que heran, que le diese sus casas por carçeles y el Sr. Obispo, por ser las personas que heran y yo por la proticion, lo hizo, con tal que al fator no le ablase persona ninguna sino fuesen los de su casa, y aqui se puede decir el refran, despues de apaleado, etc. Y otro dia, el guardian de Señor San Francisco é yo trabajamos por poner algun remedio de paz entre ellos, y en esto bino un nabio de Tierra Firme en que bino el licenciado Badillo, que es uno de los Oydores de la abdiencia Real de Santo domingo, y dió horden como entre ellos no obiese mas pasion, y aqui berá V. S.ª quales andamos y que esperamos los demas bezinos que somos en esta ysla, que á treynta años que estamos y servimos á su magestad con nuestras personas y haziendas y estamos probres y no tenemos remedio sino el de Dios y de su magestad, y despues de V. S.ª pues que mi señor el adelantado está en su servicio. Y esto suplico á V. S.ª abise á su magestad y lo remedie, que de otra manera no tenemos remedio sino es dexar la tierra y hazienda y con nuestros hijos yrnos fuera de la ysla á donde Dios nos encaminare, ante que nos afrenten y traten mal nuestras personas, lo qual nunca hasta oy tal a seydo, y esperamoslo á la vejez.
Despues de pasado lo de arriba escripto, el alcalde mayor hizo un requerimiento al dicho Obispo diziendo que le diese la cabsa de la presion del fator y contador y los demas, y como el Obispo supo que el alcalde mayor abia hecho ynformacion sobre el dicho para ynbiarla á su magestad, ynbia á llamar el dicho Obispo al escrivano que se llama Hernan Gutierres Calderon y le puso pena de descomunion que le diese la ynformacion y requerimiento y todos los abtos y dichos de testigos que abian pasado ante el originalmente, y el escribano de miedo no fuese maltratado, lo dió como digo, originalmente. Bien creo que no se lo abran buelto ni bolveran si su magestad no lo manda. Aqui verá V. S.ª estas con las demas pasadas si son de olbidallas y hazer á su magestad relacion dellas, asi por parte de V. S.ª como por otras bias que creo se abrá hecho, y plega a Dios lo encamine en lo que sea su santo servicio.
V. S.ª sabra que puede aver siete ó ocho dias que el S. Obispo escribio á su magestad diziendo que probiyese de otro gobernador, que á cabsa del alcalde mayor está la ysla perdida, y otras cosas que en la verdad, yo no se como se escriben, porque el alcalde mayor despues que su señoria del adelantado mi S. se partio desta Cibdad hasta el dia de oy, nunca la ysla ha estado tan sosegada y en paz despues que hizo justicia de los yndios que mataron los españoles, que no ay persona que diga ni de nueba de yndio que anda alçado, y los que andaban de mucho tiempo, no parescen ninguno ni se sabe dellos, antes los yndios de Bernardino de Quesada que andaban alçados y muy malos, se an benido todos de paz y están en esta cibdad sirbiendo al mismo Bernardino de Quesada, y estos dizen que al tienpo que andubieron por los montes no aliaron ni bieron yndio ni rancho dellos. No se porque escribe de un onbre que de berdad digo á Vuestra Señoria que no sé que razon ni cabsa ay para ello, que si otra cosa fuera yo le prometo á Dios y á V. S.ª que lo escribiera, y paresceme que antes abian descrevir y suplicar á su magestad mandase á su señoria del adelantado mi señor tubiese este onbre por su juez y no otro, porque es conpadre y padre de todos, y en tanta manera, que á mi de mi parte por mi mala condicion me pesa de tanta bondad, y fuera mijor escrevir á su magestad fuese servido de le adelantar el salario que le dá, porque digo de berdad á V. S.ª, que no se como se puede mantener y á V. S.ª suplico, pues es socorro de ydalgos pobres y buenos de su parte, lo suplique á su magestad, pues es tal persona y tan çelosa de su servicio y bien de la ysla y con tan poco partido no se puede remediar, sea servido su magestad de le hazer merced en adelantarle el salario hasta tanto que su señoria del adelantado mi señor pueble en aquella tierra, donde espero en Dios y en su gloriosa pasion á de ser remedio para todos y mas para sus servidores y criados.
Los ylustres pies y manos de V. S.ª beso por las mercedes que me ha hecho sin las aber servido ni merescido, y porque podrá ser que V. S.ª quiera ynbiar esta carta á que la vea su magestad, remitome á lo que Casillas le dira á V. S.ª de mi parte, y V. S.ª puede dezir muy con berdad que lo que escribo es ansi y que antes dexo que no añido, porque seria nunca acabar y no tener memoria para acordarse de tanto, porque á cada paso su señoria del Sr. Obispo haze un requerimiento á los oficiales de su magestad ante escribano publico, diziendo que el fator le debe los diezmos dos años, él y el tesorero Lope Hurtado lo mismo, y el contador que le á prestado dineros, y el fator respondio que el no queria responder porque era biejo y que por bolver por la hazienda de su magestad le abia preso á boz de Santa ynquisicion y que lo mismo le aria agora, que respondiesen los demas oficiales de su magestad, lo qual no sé lo que respondieron; V. S.ª abise á su magestad de todo esto y suplico á V. S.ª mire que tratando á los oficiales de su magestad desta manera, que esperaremos los demas.
Nuestro Señor la ylustre y muy magnifica persona de V. S.ª guarde y estado aumente y prospere como por V. S.ª es deseado, con bida de su señoria del adelantado mi señor, De Santiago de Cuba á XII de otubre 1540 años=Beso los ylustres pies y manos de Vuestra Señoria=Andres de Parada=entre dos rubricas.