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(Año de 1544.—Julio 25, Santiago.)—Carta del Obispo al Emperador dando cuenta de la visita hecha á las villas é iglesias, y del estado en que se hallan.—(Colec. Muñoz, t. XCII, fol. 111.)
En 5 de Febrero del presente recibi en esta ciudad de Santiago un pliego con varias provisiones, entrellas dos cédulas del Príncipe, una de Valladolid de 37 de Setiembre de 1543, en que constando al Consejo por las informaciones del Lic. Bartolome Ortiz, alcalde mayor de Cuba, que yo no habia visitado los pueblos de mi diócesi, me manda visitar personalmente las villas de Bayamo, Puerto del Príncipe, Habana y Trinidad en este año, y que los oficiales no me paguen mi cuarta hasta las 500,000, sin testimonio de haber cumplido. Otra de Valladolid de 16 de Junio de 1543 para que informe del estado de la isla e indios y españoles, asi en lo temporal como en lo espiritual.
Lo primero siempre he deseado hacerlo, segun mi obligacion, ni lo he omitido por redimir el trabajo y los peligros de viajes por despoblados y costas bravas en canoas. Al segundo año de mi venida fui al Bayamo, treinta leguas de aquí, con propósito de pasar a las otras villas y hube de volverme a proveer en un alzamiento de ciertos indios y negros con ellos, que habian robado y muerto á otros, llevado sus mujeres y quemado el pueblo. Andubo gente en su seguimiento cerca de un año, hasta que los toparon, mataron y prendieron. Unos murieron en batalla, de que se trajeron las manos derechas; de los traidos vivos se hizo justicia aqui. Ahora con haber gobernador en esta no era menester mi presencia y resolvi cumplir al punto lo que se me manda, y comencé por esta iglesia.
Santiago.—En esta catedral falta por acabar el cuarto postrero, que costará 1.500 pesos. De los 400 ducados de limosna de V. M. y 200 que estaban allegados de la parte de tercias correspondiente a la fábrica por merced de V. M., se hizo la sacristia de cal y canto, muy mejor obra que la iglesia. De ornamentos de brócado y seda, cálices de plata y dorados, vinageras de plata, etc., tiene para muchos años, por diligencia mia, que antes era una miseria. Para su servicio hay tres curas, uno predicador, otro bachiller y un mestizo, natural desta, que estudió en Sevilla y Alcalá de Henares; sabe el canto llano; tañe los órganos, enseña gramática, y es de vida ejemplarísima, y le llevo siempre conmigo. Un sacristan y dos mozos de coro. Páganse de la mesa capitular y del beneficio curazgo y simple, y lo que falta, que serán 150 pesos al año, suple V. M. Misas y visperas en dias festivos se celebran como en catedral.
Convento de Franciscos.—Se ha comenzado aqui un monasterio de Franciscos dos ó tres veces, y ultimamente, habra diez años que se volvieron. Ahora se hace y ya hay parte de la iglesia. Residen siempre tres o cuatro religiosos. Cuando vine hallé un guardian menos honesto, aquien imitaban los súbditos: era francés y se fue robando al monasterio y parte de lo que V. M. le mandó dar para la obra. El que ahora hay, está, va para tres años, muy enfermo, y en servirle y buscarle de comer se ocupan mucho los dos religiosos que tiene sacerdotes, que saben poca ó ninguna gramática. Algunas veces, de acuerdo Guardian y yo, hemos enviado uno destos a visitar algunos lugares por la tierra adentro, y no han dado buen ejemplo y fueron fugitivos con lo que pudieron cojer. Nuevamente embiamos otro que volvió habiendo visitado el Bayamo y Puerto del Príncipe con los indios comarcanos; es bueno y celoso de la conversion de los indios. A estos se procura que los encomenderos enseñen la doctrina, pero les hace poca impresion. Todos los dias de fiesta hacemos junta en el monasterio de San Francisco todos los indios y negros, donde se les platica de doctrina cristiana hora y media: los negros son muy mejor inclinados a las cosas de la fee que los indios.
Tratamiento de indios.—Cuanto a su tratamiento, fue muy malo en tiempos pasados; ahora, con la necesidad que tienen dellos, pues se sustentan de su servicio, y si se les trata asperamente se ahorcan o dejan morir, es poco su trabajo y nunca menos que cuando cojen oro, por dárseles buen mantenimiento y un real cada dia. Como sean libres no harán sino holgar y hacer arreitos; con ellos perderán vidas y ánimos, y los vecinos sus haciendas y V. M. la isla, que aunque no renta nada al presente, importa mucho la conservacion della, y puestos los indios en libertad, antes de dos años se despoblarán las villas del Puerto del Príncipe y Sanctispiritus, y la Trinidad y la de Baracoa, y aun en el Bayamo creo quedarán pocos. No habrá mas sino esta y la Havana, y la isla intransitable por la espesura de los montes, que cerrarán los caminos. V. M. no tendrá de que pagar gobernador, obispo, clérigos y oficiales, y todos habriamos de desamparalla.
Los eclesiásticos que aqui hay se sustentan con gran trabajo y hasta hoy 20 de Febrero no les han pagado aun los oficiales maravedí del año pasado, ni á mi la cuarta, porque está a su cargo la cobranza de diezmos y descuidan. Solo entienden en sus pasiones y hacer molestias a mi y a todos. Sino porque yo socorro, no habria quien sirviera la iglesia, y algunos se me han despedido. Al gobernador recienvenido he dado cuenta y creo lo remediará, asegurando primero sus mil ducados de salario.
Si todavia es servido V. M. que los Yndios sean libres, si han de ser dotrinados, es menester un religioso en cada pueblo do tienen su asiento, porque si de allí los sacan, luego son perdidos y ahorcados o alzados. ¿Y qué eclesiástico se hallará que quiera estar entre ellos?
En lo que se me manda avisar del recaudo que ha habido en la real hacienda (pues se me calumnió de que pretendia tener jurisdiccion, entremeterme en las cosas de los oficiales, y V. M. sobre ello me dirigió cédula que yo he cumplido antes y despues de notificarla), hará razon el Gobernador. Contador y Factor han tenido pasiones conmigo, haciéndome molestias y dando entendimiento á las cédulas que tratan de mi sustentacion, y al fin todo ha venido declarado en mi favor, asi del Abdiencia real de Santo Domingo como del Consejo de Indias, aunque con harto gasto y inquietud de mi espíritu. Y en mandarme detener las 300.000 he recibido mucho dapno y he gastado mas de otras 300.000. Y esto porque hicieron a V. M. relacion que yo las habia recibido y gastado, y no repartido segun y como V. M. lo manda. Y V. M. me mandó que volviese a poder de los oficiales las dichas 295.000, sin poner en su mando si no se oviesen gastado y repartido y aun con su parescer. Al fin me las detuvieron, hasta que por la Abdiencia real me las mandaron volver. Y a V. M. informaron que yo había descomulgado a los oficiales sobre esto, y fue falso. Aun sobre esto me levantó el tesorero Lope Hurtado que yo le había enviado á España preso por la Inquisicion, y cuando a mi se me dieron y repartieron, el no hacia el oficio de tesorero, sino el factor Hernando de Castro. Pero no son solo estos los falsos testimonios que este Lope Hurtado me ha levantado, que otros muy mayores y mas perjudiciales a mi fama y honra, y aun al linaje de los Sarmientos, donde yo vengo, porque ha dicho que mi agüelo, P. Sarmiento, el primer Conde de Salinas, ropero mayor del rey don Juan el segundo, que fue traidor. Y este Lope Hurtado es hombre inquietísimo, y todo su ejercicio es tener competencias con perlados y gobernadores y clérigos y alcaldes y con todo el mundo. En especial es perseguidor de la iglesia y sus ministros: hame sido muy desobediente y desacatado. Para dar color a sus malinidades tomó por escudo decir que todos le persiguen porque vuelve por la hacienda de V. M. y quiere que se guarden las provisiones. Es todo lo contrario, y aun se debe creer que él es malo, ó que todos lo somos.
En la administracion de justicia, el gobernador Hernando de Soto dejó aqui un teniente harto inhabil y apocado, y asi era despreciado. Yo siempre le favoreci, por la vara de V. M., aunque fuí mal agradecido. Y en lo que V. M. me carga culpa sobre cierto alboroto que hubo en la iglesia sobre un hombre que mató a otro, que en ella se retrujo, y sobre lo que pasó en la prision del factor, yo procuré evitar el escándalo, y porque por los eclesiásticos no se hiciese ningun desacato a la justicia real de V. M. Y no pensé que sobre esto se me cargara culpa, porque yo no hallo en mi, en palabra ni en pensamiento haberla cometido, ni creo que criado mio, despues que estoy en esta iglesia se hallará haber hecho ningun desacato á la justicia, ni descortesia a ninguna otra persona, ni halládose en ruidos, que otros cada dia se hallan, ni otras deshonestidades. He procurado tener hombres de bien y me remito en este caso al gobernador que vino a hacer la residencia, aquien encargué la conciencia sobrello.
Visité esta iglesia, confirmé algunos que no estaban, españoles, negros, indios; ordené el servicio de la catedral lo mejor que se puede con la mala paga de los Oficiales, que hasta hoy 20 de Marzo no han dado puntada en lo del año pasado, y andará mal mientras ellos cobren los diezmos.
Bayamo.—En 20 de Marzo llegué a esta villa de San Salvador del Bayamo; confirmé, visité la iglesia y ordené sus cosas; y di la cédula de merced de 50.000 de V. M., de que dispuse se hiciera sagrario do hubiese constante Sacramento, que no le habia, y para sacramentar un enfermo era menester decir antes misa. Este año pasado se reedificó la iglesia, en que se gastaron al pie de 300 pesos. Hay en ella dos clérigos, Francisco de Carvajal y Domingo de Quintanilla, mas no puede sostenerse. En su hospital se halló un solo pobre tullido, y la parte y media que le toca de diezmos no se gasta en pobres enfermos, ni se les da. Hay treinta vecinos casados y por casar. Cuatrocientos indios naborias mal inclinados á cosas de la fe. La cacona no se les da, por la miseria y pobreza de la tierra, tan cumplidamente como está ordenado; pero estos indios no hacen mucho caso andar vestidos, que desnudos, que muchos dellos en dándoles la cacona lo dan. Hay al pie de doscientos negros.
Puerto del Príncipe.—En 30 de Marzo vine a esta villa del Puerto del Príncipe, que visité. Hay catorce vecinos. En la comarca vive Vasco Porcallo de Figueroa, la mas calificada persona de esta isla, de linaje y hacienda. Tiene en esta villa casadas dos hijas mestizas con dos de los principales della, y dende su Cabaña, que por mar y por tierra dista de aqui cien leguas, viene siempre á residir aqui parte del año. Es generoso y animoso, y es mucha parte para sustentar esta villa y la de Sanctispiritus. Todos le respetan como a padre, por sus buenas obras. Ahora es ido al Havana a visitar y consolar a D.ª Isabel de Bobadilla por la muerte de su marido D. Hernando de Soto.
Hay en esta villa 235 indios encomendados a vecinos; son medianamente tratados, y si se pusieran en livertad, ellos y los españoles fueran perdidos. Hay 160 negros e indios de Yucatan esclavos.
Reside un clérigo, buena persona, llamada Alonso de Tolosa, pero no le pagan los oficiales y temo desampare la iglesia. Hasta hoy 20 de Abril no se le ha dado un real de lo del año 42. No hay hospital. En 15 de Abril salimos para la Havana.
La Trinidad.—No fuimos a la villa de la Trinidad porque ya está despoblada, sin ningun vecino. A puerto del Príncipe dio Vasco Porcallo un ornamento de brocado y 50 pesos para ayuda de hacer el sagrario, porque comienza a hacer iglesia de piedra y está hecha parte, pero hay poca posibilidad y suplican a V. M. por alguna limosna.
La Zavana.—Llegamos al pueblo de la Zavana, que es pueblo de Vasco Porcallo, do tiene sus haciendas y asiento; es puerto de mar donde entran navios. Dista del Puerto del Príncipe 50 leguas por mar. Hay 20 casas bohios, aposentos de indios y españoles. La iglesia y capellan letrado, que ha 20 años es su capellan y dotrina los indios y esclavos con fervor y diligencia. Le mantiene Porcallo cuatro esclavos en las minas de oro que le producen otros cien castellanos. No imprime en los indios la dotrina, salvo en algunos que sirven en casa y no tratan con los otros. Naborias y naturales desta isla hay 80 y 120 esclavos negros. Tiene 10 españoles, sin otros 10 pajes que sirven a su persona de Porcallo. Todos bien tratados y mantenidos con su cacona cumplida. Confirmé, etc.
Sanctispiritus.—A 20 leguas de la Zavana está la villa de Sanctispiritus. No fui por estar ausentes algunos de sus vecinos, idos á Santiago. Otros con el cura vinieron a do yo estaba, con Alcalde y procurador, que me dieron la razon siguiente. El cura, Pedro Garcia, buena persona; 18 vecinos todos casados; 58 naborias encomendados en los mas vecinos, 14 negros y 50 indios esclavos. Dejamos ordenado que ornamentos y otros bienes de la iglesia de la Trinidad se pasen a esta de Sanctispiritus, a do se han pasado los mas vecinos.
Havana.—Llegamos a esta del Havana a 22 mayo, dia de la Ascension ques 80 leguas del asiento de Porcallo, por mar. Visité esta iglesia. Hay 40 vecinos casados y por casar. Indios naborias naturales de la isla 120; esclavos indios y negros 200. Un clérigo y un sacristan. La villa pide haya dos clérigos y lo dejamos proveido. Hay una fortaleza que V. M. mandó hacer, aunque no se comezó do convenia. En el morro, ques a la entrada deste puerto, hay buen aparejo para resistir la entrada a enemigos. No hay alcaide ni artillería, ni municion, que alguna que habia era de Joan de Rojas, teniente que ha sido desta villa y la sacó, temiendo que el gobernador que viniese se alzase con ella. A ruegos mios y del cabildo de la villa ha vuelto el artilleria, así a la fortaleza como al Morro, y piensa comprar otras doce ó trece piezas, hasta que V. M. mande proveer. Y provease largo, pues importa mucho, porque todas las naos que vienen de Tierra-firme a España y de Nueva España y otras partes, se recogen aqui.
Queda aquí concertado se haga una iglesia y hospital de piedra, confiando en limosna de V. M. Hay en esta gran necesidad de traerse agua, que no la hay.
Acabada la visita desta isla me parece conveniente ir yo a dar cuenta personalmente de todo, y de lo que conviene para conservacion della. Con mas facilidad se va a Sevilla de aqui, que se vuelve a Santiago, a do, hasta el marzo venidero no se puede comunicar por mar ni tierra. Pienso irme en esta armada. Juntamente daré descargos de las calumnias que me han levantado, y luego haré lo que V. M. me mandare.
Acabose esta visita en 25 de julio del presente año=Didacus Eps. Cubensis.=Alonso Romero, Notario secretario.