31.

En segura pobreza vive Eumelo

Con dulce libertad, y le mantienen

Las simples aves, que engañadas vienen

A los lazos y liga sin recelo.

Por mejor suerte no importuna al cielo,

Ni se muestra envidioso a la que tienen

Los que con ansia de subir sostienen

En flacas alas el incierto vuelo.

Muerte tras luengos años no le espanta,

Ni la recibe con indigna queja,

Mas con sosiego grato y faz amiga.

Al fin, muriendo con pobreza tanta,

Ricos juzga sus hijos, pues les deja

La libertad, las aves y la liga.