CIV.

«Tú ahora probarás si es más certero

Mi dardo, y más que el tuyo penetrante.»

Dijo; y aunque de láminas de acero

Cubierto, y férreas planchas, de Palante

El broquel, y aforrado en recio cuero,

Por medio hendió la punta con vibrante

Empuje, y dividiendo la trabada

Loriga, el ancho pecho al triste horada.