CLII.

Y á todo lado impávido amenaza;

Y á distancia dan voces y se airan

Los monteros en torno, y él rechaza

En sus lomos los chuzos que le tiran:

Contra Mezencio en semejante traza

Los que con justa indignacion le miran,

Muestran, no cuerpo á cuerpo, sus furores,

Sino á trechos, con dardos y clamores.