CLXII.
Ardiendo Vénus de que á tales grados
Llegase de la Ninfa la osadía,
Acude, y de los senos intrincados
La pica destrabó que áun resistia.
En sus armas y fuerzas reintegrados,
Uno en su espada, el otro en su asta fia,
Y á la lid anhelosa y furibunda
Avánzanse arrogantes vez segunda.