CLXXXVIII.

Ambos campos el cielo á grito herido

Encienden. Vuela Enéas, y el acero

Desnudando sobre él, «¿A dónde es ido

Aquel Mezencio,» dice, «ántes tan fiero?

¿Qué se ha hecho ese arrojo tan temido?»

Apénas el exánime guerrero

Cobró, volviendo al cielo la mirada,

La luz perdida y la razon turbada,