CVI.
Como invaden de puntos diferentes
La árida selva y lauros restallantes
Voraces llamas; ó cual dos torrentes
Que hacen destrozos, entre sí distantes,
Y al mar desde las cumbres eminentes
Arrebatan sus hondas espumantes,
Así Enéas y Turno el campo talan
Que corren, y en estragos lo señalan.