CXCV.
»Palante es quien te hiere; sí, Palante
Quien te inmola, y se venga en tu culpada
Sangre!» Dice, y al pecho que delante
Tiene, encamina la fulmínea espada
Enardecido. Turno en ese instante
A manos siente de la muerte helada
Sus miembros desatarse, y gemebundo
Su espíritu indignado huye al profundo.
FIN DE LA ENEIDA.
NOTAS:
[1] Pongo el registro de los principios del códice sevillano:
Folio 12, libro II: «Despues desto dicho callaron todos, é estuvieron atentos catando á Eneas, por oyr lo que avie de contar...» Folio 40, libro III: «Despues que á los Dioses plogo las cosas de Asia...» Folio 63, vuelto. «O cuanto fué pagada la reyna Dido de la narracion de Eneas... De antes ferida de amoroso fuego.» Folio 87 vuelto, libro V: «Partiendo Eneas de los mares de Cartago, estando en medio de la flota...» Fol. 115. libro VI: «Despues que Eneas las precedentes dijo palabras...»
[2] Ensayo de una biblioteca de traductores españoles, páginas 67 y 71.
[3] Vid. Clemencin, Elogio, etc. pág. 45.
[4] La descripcion detallada de los códices de Madrid, Sevilla y París puede verse en mi inédita Biblioteca de Traductores. El primero que menciona las glossas de D. Enrique sobre Virgilio es Fernán Mejía en el Noviliario Vero. Cita la trad. Tamayo de Várgas en la carta preliminar al Plinio de Jerónimo Huerta. Vid. además N. Antonio, Sarmiento (Memorias para la historia de la poesía y poetas españoles), Mayans (Vida de Virgilio), Pellicer, Amador de los Rios, Ochoa (Catálogo de los ms. de París), y D. Menéndez Rayon en un art. de La Reforma.
[5] Ensayo de una biblioteca española, col. 648.
[6] Catálogo del teatro, pág. 283.
[7] Todas las obras de P. Virgilio Maron, ilustradas con varias interpretaciones y notas en lengua castellana. 1778, Valencia, librería de los Orgas.
[8] El libro I de la Eneida tiene 756 versos, el II 804, el III 718.
[9] Tengo á la vista su partida de defuncion, que me ha facilitado D. Fermin Canella y Secades, catedrático de la Universidad de Oviedo.
[10] América Poética. Valparaiso, 1846. pág. 797.
[11] Noticia que con otras muchas no ménos curiosas me ha comunicado en carta particular el Sr. Caro, refiriéndose á otra del argentino Sr. Gutierrez, fechada en Noviembre de 1874. Añade el Sr. Caro que hasta ahora no ha podido hallar los números de la Revista del Plata, á que la carta alude.
[12] Puede verse un extenso juicio de las traducciones de Leonél da Costa en el tomo VI del Ensaio biographico critico sobre os melhores poetas portuguezes por José M. da Costa e Silva, pág. 154 y siguientes. Costa e Silva no conoció la Eneida.
[13] Vid. Costa e Silva, tomo V, pp. 267 y ss. donde juzga y extracta esta version.
[14] Vide Costa e Silva Ensaio biographico, tomo VI pp. 325 á 363.