CXIII.

No hay reposo, no hay vado: el choque dura

Igual de cada parte. En tal momento

A sugerir á Enéas se apresura

Su hermosísima madre un pensamiento:

Que á los muros acorra, le conjura,

Que lleve su escuadron sobre Laurento

De improviso, y con golpes repentinos

Ponga espanto mortal en los Latinos.