CXIV.
El cual mirando acá, y allá, y doquiera,
Mil haces que le estorban la salida,
Determina morir. Como la fiera
Que de perseguidores circuida
En densa red, contra la opuesta hilera
Se embravece en furiosa arremetida,
Y de un salto sin miedo ni esperanza,
Por cima de los dardos se abalanza;