CXLII.

Apolo Accio, que dudoso mira

El trance, desde lo alto el arco tiende;

A Indo y á Egipcio horror mortal inspira:

El Árabe, el Sabeo fuga emprende;

Todos vuelven espaldas á su ira.

Ni á más la Reina espavorida atiende:

Ya, ya jarcias afloja, da la vela,

Vientos convida, por el golfo vuela.