CXLIV.

A parar cerca de ella entónces vino,

Y espantado suspéndese, el guerrero

Hijo de Auno, habitante de Apenino,

Que entre Ligures ya no fué el postrero

Miéntras sus fraudes protegió el destino.

Ve que huir no le es dado el trance fiero,

Y ve tambien que de apartar no hay traza

A la Reina cruel que le amenaza.