CXLIX.

No con ojos en tanto indiferentes,

Sentado en alto en el Olimpo, mira

Trabados en la lid los combatientes

El Padre universal; y á nueva ira

Mueve á Tarcon, que en ímpetus furentes

Arde, á caballo entre el estrago gira,

Y viéndolas cejar, habla á sus bandas

En voces ora fieras y ora blandas.