CXXI.

Y así el pastor por despojarlo, llena

De humo amargo el recinto, y las turbadas

Hijas de la recóndita colmena

Discurren por las céricas moradas:

Rumor confuso por la roca suena,

Bramando aguzan iras enconadas;

El sofocante olor penetra, y sube

Suelta en ondas al aire la hosca nube.