CXXII.
Ya á los cuatro caballos se encamina,
Que briosos avanzan, de Nifeo;
Ven que los dientes con furor rechina,
Venle acercarse á paso giganteo,
Y temieron, y en fuga repentina
Dan al carro hácia atras brusco rodeo:
Quedó en tierra tirado el triste auriga,
Y vuela al mar la alígera cuadriga.