CXXV.

Cuando uno y otro ejército venido

Hubo á tiro de dardo, ambos se paran:

De ambas partes en súbito alarido

Prorumpen, y al encuentro se preparan:

Cada uno á su corcel de ardor henchido

Anima con la voz; todos disparan

Arrojadizas armas á porfía

Cual densa nieve, y se oscurece el dia.