CXXXI.
Mezencio de los términos tirrenos,
De los Dioses reidor, primero vino,
Y armó los suyos de coraje llenos:
Lauso con él, mancebo peregrino,
El cual gallardo sobre todos, ménos
Turno, se ostenta, y de otro rango dino;
Hábil jinete y cazador de fieras:
¡Nunca hijo de Mezencio, ay triste, fueras!