CXXXII.

Entre matas la hueste avanza artera,

Y ya de aquella deseada altura,

Ya casi entre las sombras se apodera,

Dádiva todo de la noche oscura:

Les luce de oro á par la cabellera,

De oro abunda la gaya vestidura.

Y el blanco cuello, que á la leche iguala,

Ciñe, de oro tambien, maciza gala;