CXXXIV.

El mundo de las penas, la alta boca

Del Tártaro tambien la arte divina

Grabó léjos de allí. Tú de una roca

Que amenazando está siempre rüina,

Apareces pendiente, y la ira loca

Temblando de las Furias, Catilina.

Más allá de los justos las mansiones,

A quien dicta Caton sábias lecciones.