CXXXIX.
Gran domador de potros vino luégo
Mesapo, el hijo de Neptuno: el hado
Le protege, y ni á espada ni con fuego
Su sacra vida vulnerar es dado.
Él á su pueblo, en secular sosiego
A pacíficas artes avezado,
A la guerra de súbito apellida,
Empuñando el primero arma homicida.