I.

Turno, como á las haces de Laurento

Bajo impropicio Marte debeladas

Perder contemple el primitivo aliento,

Y que en torno solícitas miradas

De su palabra audaz al cumplimiento

Le empeñan, mudamente en él clavadas.

Implacable de suyo se enardece

Y con sus iras su arrogancia crece.