II.
Hechos, pues, los piadosos funerales,
Erigido de tierra un monumento,
Las altas olas contemplando iguales
Tornó Enéas al líquido elemento.
Ministras de la noche las geniales
Auras la anuncian con creciente aliento,
Y sendas alumbrando á la fortuna
Rïelan sobre el mar rayos de luna.