III.
»Ya la hora sonará de las batallas
(No el tiempo acelereis), cuando Cartago
Rompa el Alpe, y de Roma á las murallas
Descargue por la brecha horrendo estrago.
Podreis entónces desbordar sin vallas
Hasta rapaces triunfos vuestro amago:
Hora enfrenadle, y con semblante amigo
Benditas paces afianzad conmigo.»