L.

Así exalta las almas. Por instantes

Se agrandan, vueltas dando, los rumores.

No son los Laurentinos cual en ántes;

Aun los mismos Latinos, que de horrores

El término esperaban anhelantes,

Abren súbito el pecho á los furores,

De Turno el caso indigno les conduele,

Y arden ya porque el pacto se cancele.