LII.

»Así que entrado hubimos, y licencia

Se otorgó á las palabras, nuestros dones

Ofrecimos, y nombre y procedencia

Declarámos al Griego: las razones

Expusimos despues, que á su presencia

Nos llevaron; la guerra que varones

Extranjeros nos mueven. Manso oyónos,

Y habló á su turno en apacibles tonos: