LIV.

Y á la celeste bóveda serena

Vuelto, «¡Oh del Ida alma Deidad!» exclama;

«Madre que honras el Díndimo, y almena

Triunfal te ciñes, y al leon que brama

Trajiste á la coyunda que le enfrena!

Vén, vén propicia al pueblo que te llama!»

No dijo más. La Noche en tanto huia;

Y ya de lleno resplandece el dia.