LXIX.
Así el Rútulo impele sus caballos
Todos cubiertos de sudor que humea;
Y á hombres sin fin, despues de derriballos,
Con ímpetu furial en la pelea,
Concúlcalos cruel: los duros callos
Sangre desparcen que la crin gotea,
Y en ruidoso tropel, por donde pasan,
Con sangre el polvo de la lid amasan.