LXV.
»Dicho está, ciudadanos, cuánto sea
Esta esperanza individual mezquina;
¿Mas quién hay que no palpe luégo y vea
Que amenazado de fatal rüina
El público edificio tambalea?
A nadie vuestro príncipe acrimina:
Ha hecho el valor cuanto al valor es dado;
Todas sus fuerzas concentró el Estado.