LXX.

«¿Ese collado ves, que señorea

Frondosa cima?» dice Evandro; «mora

En ese bosque una deidad; cuál sea

El misterioso Dios sólo se ignora:

Al mismo Jove ya, cuando menea

La negra egida en diestra vengadora

Y á tempestad el cielo todo mueve,

Jura haber visto no una vez la plebe.