LXXVII.

Y «¡Alto!» intima: «¿quién sois? decid; ¿de dónde

Ó á dónde os dirigís? ¿Á qué bandera

Adscritos militais?» Nadie responde:

Uno y otro á los bosques acelera

El paso, y á la noche, que le esconde,

Fiado huyendo va. Sin más espera

Cierran al bosque entradas y retretes

En alas desplegados los jinetes.