LXXX.
Mas él, que al caro padre desahuciado
Sólo pensaba en prolongar la vida,
De sanitarias plantas el callado
Estudio cultivó por escondida
Senda. En su lanza Enéas apoyado
Está, y á sordas brama, y de crecida
Juventud que le cerca, el vago espanto
Contempla inmóvil y del hijo el llanto.