VIII.
«¡Hijo de diva estirpe soberana,
Salve! tú, que arrancada al enemigo
Nos restituyes la ciudad troyana,
Y á Pérgamo inmortal llevas contigo!
Ya sus muros á tí Laurento allana,
Y á tí sus campos abre el Lacio amigo.
Nada temas de próximos combates;
Que patria al fin tendreis tú y tus Penates.