XCI.

Cual, turbando los aires repentina

Tempestad, á la tierra nimbo aciago

Por medio de los mares se encamina;

A mieses y arboredos ¡cuánto estrago

Traerá! ¡cómo la plebe campesina

Tiembla de léjos el tremendo amago!

A anunciarlo en las playas, adelante

Los vientos van con soplo resonante;