XCIV.

En edad uno y otro floreciente,

Ambos son en belleza singulares,

Emulos en fortuna, ¡ay! que inclemente

Tornar les veda á los nativos lares;

Mas el Rey del Olimpo no consiente

Que lleguen á medir sus fuerzas pares:

A mayor enemigo reservados

Marchan los dos bajo terribles hados.