XCIX.
»En justa indignacion toda se enciende
Etruria, y de rebato á la cuchilla
El cuello criminal traer pretende.
Tú á esos miles de bravos acaudilla,
¡Oh Enéas! te abriré camino; atiende:
Empavesada hervia ya en la orilla
La densa escuadra, cuando oyó de un viejo
Arúspice el fatídico consejo: