XIV.
Hé aquí, de este árbol á ocupar la cima,
Mil abejas bajaron de repente,
Y, por los piés trabadas, se arracima
El ruidoso tropel, y así pendiente
Quedó de un ramo. «Á nuestra costa arrima
Varon extraño con armada gente»,
Cantó un augur: «de do el enjambre vino,
Vendrá la muerte del poder latino.»