XL.
»Mas ¿cuál deliberada causa, ó ciega
Necesidad á nuestra costa impele
Y á puerto ausonio vuestra escuadra apega?
¿Fué que el rumbo perdisteis? ¿Ó, cual suele
Avenir al que en alta mar navega,
Tras rodear tan largo, al leño imbele
Embistió ronca tempestad? Propicio,
Siempre, tendreis en nuestra casa hospicio.