XLI.

»Cuatro toros proceros, porque nada

Sin ensayar dejase en fraude ó crímen,

Y cuatro vacas hurta á la majada

Caco sagaz, y de su cueva al límen

Tíralos por la cola: revesada

La senda, huellas sin concierto imprimen;

Así, quienquiera que á buscarlos pruebe,

Rastro no habrá que á término le lleve.