XLIII.

»Hay aquí un alma que la vida en nada

Aprecia ante la gloria. Con mi vida

Yo tu gloria daré por bien comprada.»

Niso á esto replicó: «Jamás temida

Fué por mi en pecho heroico accion menguada;

¡No! así Jove, así el Dios que en mi partida

Haya de ser de mi intencion testigo,

A los brazos me vuelva del amigo!