XLIV.

»De la nacion mayor que peregrino

Viniendo de los límites de Oriente

El sol miraba, nos lanzó el destino.

Tiene en Jove principio nuestra gente;

La juventud dardania del divino

Abolengo se precia. A aquella fuente

El que á tí nos envía está cercano,

Hijo de Diosa, Enéas, Rey troyano.