XXIII.
»¿Por qué á nuestra amistad fuisteis esquivos?
Paz para aquellos me pedis que muertos
Han sido en el combate;—¡áun á los vivos
Quisiera yo otorgarla! A vuestros puertos
No vine con intentos ofensivos,
Mas sumiso al mandato de hados ciertos
Mansion perpétua á establecer. Tampoco
A guerra yo vuestra nacion provoco.