XXIX.

»Así un tronco en dos vástagos se parte,

Y una sangre tenemos. Con legados

No me anuncié, por eso, ni con arte

Pretendí tu amistad tentando vados;

Mas yo mismo en persona, aquí á obligarte

Ocurro al corazon de tus Estados.

Y es comun nuestro honor: la Daunia gente

Tú y yo tenemos enemiga enfrente.