XXIX.

Tornóse á hablar la Diosa de repente

A la hermana de Turno: semidea

Que, puesta de aguas dulces á la frente

Tal vez en limpio estanque se recrea,

Tal en sonora despeñada fuente:

El alto Rey que el éter señorea

Su virginal honor robado habia,

Y premióla con esta primacía.