XXVII.

Veis al lirnesio Acmon, que arrastra inerte

Mole, parte de monte no pequeña,

Y, cual su hermano Menesteo, fuerte,

Y cual Clicio su padre, la despeña,

Todo el cuerpo tendiendo. De esta suerte

El agredido en arrojar se empeña

Ya volador astil, ya piedra grande;

Y hachas el agresor y dardos blande.