XXXVII.
De antiguos triunfos testimonios mudos,
Hay en los sacros postes mil despojos:
Armaduras suspensas, penachudos
Yelmos, corvas segures ven los ojos:
Ven sin número allí dardos y escudos,
Ven de puertas grandísimos cerrojos;
Cautivos carros, y espolones graves
Quitados por valientes á las naves.