Romance de Dona Isabel

—De cómo Dona Isabel quiso en vano ser reina de Castilla.—

(ANONYMO)

Yo me estando en Tordesillas
Por mi placer y holgar,
Vinome al pensamiento,
Vinome a la voluntad
De ser reina de Castilla,
Infanta de Portugal.
Mandé hacer unas andas
De plata, que non de al
Cubiertas con terciopelo
Forradas en tafetan.{[186]}
Pase las aguas del Duero,
Paselas yo por mi mal
En los brazos a Don Pedro
Y por la mano a Don Juan,
Fuerame para Coimbra,
Coimbra de Portugal:
Coimbra desque lo supo
Las puertas mando cerrar.
Yo triste, que aquesto vi,
Rescibiera gran pezar:
Fuerame a un monasterio
Qu'estaba en el arrabal,
Casa es de religion
Y de grande santidade;
Las monjas estan comiendo,
Yá que querian acabar
Luego yo cuando lo supe
Envie con mi mandar
A decir á la Abadesa
Que no se tarde en bajar
Que espera Doña Isabel
Para con ella hablar.
La Abadesa que lo supo,
Muy poco tardo en bajar:
Tomarame de la mano,
A lo alto me fué a llevar
Hizome poner la meza
Para haber de yantar.
Despues que hube yantado
Comenzome a preguntar
Como vine a la su casa
Como no entré en la ciudad?
Yó le respondi:—Señora,
Eso es largo de contar:
Otro die hablaremos,
Cuando tengamos lugar.

Cancionero de Romances, fol. 176 v.{[187]}