Romances del Duque de Guimarans.—I
Don Juan II de Portugal hace decapitar al Duque de Guimarans, y mata por su mano al joven Duque de Viseo, su primo y cuñado.
(ANONYMO)
Los grandes de Portugal
Se muestran muy enojados,
Con gran queja de su rey
Muy gran odio le han tomado.
Y el Duque de Guimarans
Es el que mas le ha mostrado,
El cual con sus trez hermanos
Se siente mui agraviado.
Por muy aspero le acusan
Y de no bien enseñado,
Porque mui mal los tratava
No haciendo d'ellos caso,
Siendo de su misma sangre,
Y sus deudos muy cercanos,
Fuera de lo que su padre
Siempre los habia tratado,
Y de la humana llaneza
Con que era communicado;
Agravando el mal presente,
Mirando en el bien pasado,
Y con este descontento
Estando muy indignados
Publicaban que era el Rey
Avariento en sumo grado,
Injusto, incapaz que el reino
Fuese por el gobernado;
Lo cual por el Rey sabido,{[194]}
Mostrando-se muy airado,
Dicen que les levantó,
O que fué de ello informado,
Que el Duque y sus trez hermanos
Que se habian conjurado
De matar a su persona,
Y de tomarle su estado
Y darlo a su primo el Duque
De Viseo, su cuñado,
Y por esto los prendió
Tomandolos descuidados
Y procedio contra ellos;
Y el processo sentenciado,
Fué el Duque de Guimarans
En publico degollado:
Esotros sus trez hermanos
Fueron todos desterrados,
Y al Duque de Viseo
Perdonó por ser muchacho.
Y no dende a mucho tiempo
En que aquesto hubo passado,
Publicó que aquesto Duque,
Su primo, queria matarlo,
Y con otros caballeros,
Que estaba yá conjurado:
Envió a llamar al Duque
El cual vino a su mandado
De un pequeño luga suyo,
Donde estaba aposentado,
En la cámara del Rey
Entró el Duque descuidado.
Viendole el Rey ante si,
Que le maten ha mandado;
Pero teniendo respeto
Nadie quiso ejecutallo
Por ser su primo del Rey,{[195]}
Y ser tambien su cuñado.
El Rey sacando un puñal,
Fué contra el muy airado
Diciendole:—¡Oh traidor!—
Y el Duque muy fatigado,
Viendose llamar traidor
Respondió muy denodado:
«Vos sois traidor y mentis
En eso que habeis hablado.»
Dijole el Rey:—Tu pensabas
Levantarte con mi Estado
Y matarme a mi primero;
Pues mal te se ha ordenado,
Que si mi brazo me ayuda,
No verás lo que has pensado.
Y abrazandose con el
Dos puñalados le ha dado,
Y dejandole alli muerto
Entró dentro en su palacio,
Y preguntole a la Reina
Con rostro disimulado:
—A quien quisiese matarme
Y alzarseme con mi Estado
¿Que os parece que merece
En pago de su pecado?—
La Reina le respondió:
«El que tal caso ha pensado
Muy cruel muerte merece
Como traidor y malvado.»
Dijo El Rey:—Tened paciencia,
Que asi he hecho a vuestro hermano.
Fuentes, Libro de los Cuarenta cantos, etc.{[196]}