[1] "Dar la vida por su Dama o el Conde de Sex"; de un Ingenio de esta Corte.

[2]
Las dos columnas bellas
Metio dentro del rio, y como al verlas
Vi un cristal en el rio desatado,
Y vi cristal en ellas condensado,
No supe si las aguas que se vian
Eran sus pies, que liquidos corrian,
O si sus dos columnas se formaban
De las aguas, que alli se conjelaban.

Diese Aehnlichkeit treibt der Dichter noch weiter, wenn er beschreiben will, wie die Dame, das Wasser zu kosten, es mit ihrer hohlen Hand geschoepft und nach dem Munde gefuehrt habe. Diese Hand, sagt er, war dem klaren Wasser so aehnlich, dass der Fluss selbst fuer Schrecken zusammenfuhr, weil er befuerchtete, sie moechte einen Teil ihrer eignen Hand mittrinken.

Quiso probar a caso
El agua, y fueron cristalino vaso
Sus manos, acercolas a los labios,
Y entonces el arroyo lloro agravios,
Y como tanto, en fin, se parecia
A sus manos aquello que bebia,
Temi con sobresalto (y no fue en vano)
Que se bebiera parte de la mano.

[3]
Yo, que al principio vi, ciego, y turbado,
A una parte nevado
Y en otra negro el rostro,
Juzgue, mirando tan divino monstruo,
Que la naturaleza cuidadosa
Desigualdad uniendo tau hermosa,
Quiso hacer por asombro, o por ultraje,
De azabache y marfil un maridaie.

[4]
Ruido de armas en la Quinta,
Y dentro el Conde? Que aguardo,
Que no voy a socorrerle?
Que aguardo? Lindo recado:
Aguardo a que quiera el miedo
Dejarme entrar:—
———
Cosme, que ha temido un miedo
Que puede valer por cuatro.

[5]
La mujer del hortelano,
Que se lavaba las piernas.

[6]
Bien podre seguramente
Revelarte intentos mios,
Como a galan, como a dueno,
Como a esposo, y como a amigo.

——Fussnote

Einundsechzigstes Stueck
Den 1. Dezember 1767